tengo leones en la jaula /que sueñan con cazar a la carrera / sobre la eterna sabana / soy su cuidador y carcelero / si un día los libero / seré su primera presa / sobre la implacable sabana / son mis cuidadores y carceleros
Los datos (2). Son los átomos, las partículas indivisibles de la realidad. Con ellos, juntando unos y otros, construimos visiones, ideas, interpretaciones. Que se contrastan con las de otros, que utilizan los mismos o distintos datos. Todo se puede discutir. Se debe discutir. Una afirmación lleva en sí misma el germen de su propia negación. La buena discusión es el pensamiento de varios cerebros conectados por el diálogo. (Hay mucha gente que no sabe esto todavía).
La realidad. Tal y como la entendemos, es una metáfora. Desde el momento en que necesitamos la mediación de los sentidos, y estos son limitados, percibimos solo la parte que está dentro de nuestro espectro. Y más tarde la reelaboramos para asimilarla y ordenarla. De modo que la realidad es pura representación. Todo se traduce a imágenes –en sentido amplio– y palabras. Sin ellas no sabemos nada.
Pantallas antisuicidio. Las pusieron delante de las barandas del viaducto para evitar tentaciones a los desesperados. Una vez –esto cuentan– se tiró un hombre a horas muy tempranas, con tan mala pata que aplastó a un panadero que pasaba justo por alli de regreso a casa. El aspirante a suicida sobrevivió y fue encarcelado por homicidio. Como vemos, estas barreras cumplen doble función: impedir suicidios y también los posibles muertos colaterales.










